jueves, 22 de marzo de 2012

Automatismos, emociones y otros ingredientes para el mismo caldo

Desde diferentes perspectivas hablamos de lo mismo: emociones y automatismos.

Se proponen distintas soluciones, como la receta personal, familiar o regional para hacer el mejor caldo.

¿El mejor? ¿La mejor respuesta? ¿Existe? ¿Quién lo dice?

No sé si lo importante es encontrar la mejor manera para tomar conciencia sobre mis respuestas automáticas y sus repercusiones, para, más adelante, explorar las emociones que las provocan o "inician". Después asumiré que las emociones son respuestas automáticas y naturales ante estímulos externos o internos y me reconciliaré con ellas, además aprenderé a distinguir las primarias de las secundarias y las instrumentales de las dos primeras.

Finalmente, encontraré la manera de aceptarme y de aceptar mi realidad, compuesta por pasado y motivada por futuro y entonces tomaré las riendas de mi vida.

¿El caldo está rico? ¿Qué importa entonces cómo he llegado al resultado? Elegir el camino por el que quiero aprender, tomar conciencia, distinguir, aceptar y elegir forma parte del propio camino. Los discursos que indican "esta es la respuesta", "esta es la verdad", a mi me asustan. Puede ser que el caldo aneto sea muy natural y muy rico para muchas personas, sin embargo a mi no me gusta. Por ello, quiero poder elegir libremente el caldo que me voy a tomar, los ingredientes que quiero usar y prepararlo, con el apoyo que yo elija y no con el que un gurú de la cocina me diga que "debo seguir".

¿Cómo quieres tu preparar tu caldo? ¿Qué quieres que lleve y que quieres quitar de él? La elección es un paso importante para hacer camino y la libertad es tuya.

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