lunes, 23 de abril de 2012

Cumpliendo años....

Cuando somos adultos, cumplimos años y ni lo recordamos a veces, es un momento en el que pensamos quizá en lo que hemos hecho y en lo que queremos hacer. En el que decidimos celebrarlo o no con otras personas y hacerlas partícipes de lo que signifique para cada uno y cada una cumplir un año más. 


Sin embargo, cumplir dos años es todo un acontecimiento. Cada día descubren nuevas capacidades, descubren otra forma nueva de relacionarse con el mundo que les rodea. Van poco a poco dándose cuenta de su capacidad para incidir en el exterior. Aprenden a decir nuevas palabras que les permiten hacerse entender, imitan lo que otras personas hacen o dicen, son sumamente receptivos. Deciden experimentar y se animan a empezar a saltar o a andar hacia atrás, quieren subir y bajar escaleras o abrir puertas. Eligen cual cuento quieren que les leas. 


Cuando cumplimos dos años necesitamos ir ganando seguridad y expresar nuestra capacidad de decisión, desarrollarnos física y cognitivamente en un entorno que nos otorgue seguridad y nos permita desarrollar la confianza en nosotr@s mims@s. Aprendemos cómo relacionarnos y empezamos a distinguir unas emociones de otras, empezamos a aprender la complicada relación causa-efecto. 


El desarrollo de un niño, es algo natural y por lo que hemos pasado todas las personas que hoy somos adultas y sin embargo es sumamente especial cuando él y su familia lo vive, día a día. 


Hoy es el segundo cumpleaños de mi sobrino Matías y debido a las circunstancias no podemos celebrarlo con él y ver cómo se sorprende al ver dos velas en su tarta....así que desde aquí le deseo que disfrute mucho de cada día y de cada descubrimiento. Que te sepas una persona única, irrepetible y especial y que cada pasito nuevo que das en tu desarrollo como persona estará acompañado de la admiración de otras cuatro que te echan de menos. 


¡Feliz cumpleaños!

2 comentarios:

  1. Que buen regalo para Matias. Desde luego que ahora no lo puede entender pero ya lo comprendera cuando cresca. Es facinante la forma en que los ninos, nos revitalizan y nos hacen ver el panorma de la vida.

    ResponderEliminar
  2. Tienes toda la razón, estar cerca de un niño pequeño te hace sentir que rejuveneces en ese momento.....pones todo tu foco con él....luego cuando se marcha, te das cuenta que la sensación no permanece, que está asociada a su presencia, porque empiezas a notar un cansancio "desconocido".....
    ¡Un abrazo!

    ResponderEliminar