sábado, 4 de agosto de 2012

Distintas maneras de descansar

Las personas solemos generar hábitos y crear rutinas, sea cual sea nuestra situación laboral, de estudios o de jubilación. 


Nuestros días comparten algunos elementos que son comunes, en general, de lunes a viernes. 


Si, puede ser que tu trabajo te apasione, que te divierta y te permita desarrollar tu creatividad. Sin embargo, incluso en esa situación "ideal", tener  tiempo para parar, desconectar de tus rutinas y cambiar de hábitos, es un descanso saludable. 


Eliges cómo hacerlo, sea viajando, sea organizando tu "casa", tu espacio, o dedicando el tiempo  a hacer cosas distintas de las que suelen llenar tu día a día. 


Existen muchos caminos, tantos como quieras. 


Existen tantas alternativas como desees. 


Eliges cómo descansar, eliges qué hacer en esos días que dejas para romper con la inercia diaria. 


Cuanto más sentimos que el resultado depende de mi, que yo he decidido, más se potencia el disfrute y se reducen los efectos que podríamos llamar negativos, como el estrés por el cambio, la renuncia a ciertas comodidades que solemos tener siempre a mano, la incertidumbre por lo que será el día siguiente, lo que haremos o dejaremos de hacer. 


¿Eliges cómo descansar? ¿En qué medida sientes que participas en la elección? ¿Cómo te sientes respecto a la decisión? 


A partir del lunes, yo me tomaré un descanso, elegido, pactado, negociado y con altas dosis de incertidumbre y espontaneidad. Deseo que, sea como sea que hayas elegido o pactado descansar, sea un momento de disfrute y dediques tiempo a estar contigo y a disfrutar de tu compañía, además de la de las personas con las que compartirás este momento. 


Nos encontramos a la vuelta. Feliz verano. 

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