lunes, 10 de febrero de 2014

Las fuentes del bienestar 1.

Muchas personas, cada mañana abrimos las ventanas para "airear" la casa. Dejamos que entre aire nuevo y que se ventile nuestra casa. 

Lo mismo podemos hacer con nosotros/as mismos/as. Es decir, dejar entrar ideas nuevas, opiniones, conversaciones, de personas que nos aporten aire nuevo. 

En ocasiones, cuando afrontamos una dificultad o un problema nos ensimismamos en nuestras ideas, visiones y opiniones, nuestro aire y cerramos la oportunidad para que entre lo nuevo. 

Compartir nuestras preocupaciones o necesidades con otras personas, nos ayuda a abrir las ventanas y dejar entrar aire nuevo. En ocasiones, esto es suficiente para cambiar el enfoque, encontrar algo de luz y afrontar la situación con otro ánimo, renovado y lleno de ímpetu. Si no los es, hay profesionales que aportan, además de aire nuevo, recursos para aprender a respirar de otra manera. 

Si sientes que necesitas aire nuevo ¿Por qué no probar con algo nuevo? ¿Un proceso de coaching podría ayudarte en este momento? 

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