viernes, 27 de marzo de 2015

Las nubes se levantan y los pajaritos cantan

Ayer había nubes en el cielo, viento, lluvia y el ánimo se contagia. Hoy, ha salido el sol, el viento se ha aquietado y los pajaritos cantan que da gusto...¿el ánimo se contagia igual? 

Quizás lo que acongojaba al ánimo ayer, aún hoy permanece y sin embargo, siento cosas distintas en el cuerpo, en el alma, en la cabeza...¿cómo puede ser? 

Nuestros cerebros no son elementos estancos, aislados del entorno, muy al contrario, se ven influenciados por lo que sucede en el entorno. De esta manera tenemos la capacidad de contagiarnos por las emociones de otras personas. Asimismo, podemos contagiarnos por estados emocionales o afectivos inspirados por la naturaleza, por la música, por un libro, un poema o una fotografía. 

Admitámoslo, somos seres emocionales y en eso consiste vivir en nuestro entorno: permito pasar a través del filtro de mis sentidos lo que sucede fuera de mí, la vida. Una vez superada esa barrera, aparecen un sin fin de barreras cognitivas o de nuestra mente: mis creencias, mis valores, mis juicios y prejuicios. Y si, es totalmente cierto, lo que acongojaba a mi mente ayer, no se ha resuelto por mucho que los pajaritos canten y canten...por mucho que disfrute del sol acariciando suave y tímidamente la piel de mi cara, por mucho azul que vea en el cielo sobre mi cabeza y sin embargo, mi intorno cambia. Es decir, lo que siento, como lo siento, la intensidad con la que siento la congoja, la tristeza, las ausencias o la soledad, se hace liviana y llevadera...¿por qué? 

En mi caso concreto reconozco en la naturaleza "viva" el mejor antidepresivo del mundo. Es tan potente su influencia en mí que mi intorno cambia con tanta facilidad según suceden las cosas en mi entorno. Quizás por este motivo elegí hace algo más de dos años, "mudarme" a vivir a la naturaleza, elegí vivir en un entrono que pueda influir en mi y cambiarme cada día. 

La extrapolación que te puede ser útil, es que aquello que conecta con tus valores más profundos, con tus motivadores más potentes, con tus metas más reales, cuando sucede y abres los ojos para verlas y sentirlas, tienen ese poder de cambiarte por dentro, dejando de lado preocupaciones, congojas, tristezas o enfados para ver luz, color  y sentir amor. 

Tú eliges, al fin y al cabo, tener más cerca o más lejos aquello que te hace vibrar, aquello que te hace sentirte viva, sentirte vivo. Tu eliges en cierta forma hacia dónde mirar, escuchar y sentir para dejar que tu intorno cambie y se contagie de la vida que sucede fuera. 

¿Lo ves? ¿Lo sientes? ¿Quieres aprender a sentir más conscientemente el cambio? También a través del coaching se pueden generar estos cambios: coaching e inteligencia emocional, una combinación exquisita. Coaching, inteligencia emocional y consciencia plena, la combinación. ¿Te apuntas? beatrizholguinponce@gmail.com 

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