lunes, 26 de junio de 2017

Celebrar un año de aprendizajes, un año de experiencias

"Día a día, 
inspiración a inspiración, 
sientes, te mueves, piensas.

Día a día y momento a momento, 
vives. 

Seas más o menos consciente
de lo que llenas tu día, 
tu momento,
allí están, en tu vida, 
en los recuerdos, 
en cada aprendizaje."

Cuando celebras un cumpleaños ¿qué celebras exactamente? A mi, llegadas estas fechas en las que se aproxima mi cumpleaños me nace hacer una revisión de las experiencias que más han marcado mi año. Mi año natural que empieza un 2 de julio y termina el día 1 para renovarme y empezar de nuevo. 

Este año reconozco que siento algo de vértigo pues han pasado MUCHAS cosas poderosas en mi vida. No son grandes acontecimientos como nacimientos o pérdidas, como loterías o desastres, son solo el día a día, con sus enseñanzas. 

Son las conexiones generadas con personas importantes, los momentos compartidos de dudas, llantos y risas. De contarnos, de proyectar, de soñar o de simplemente estar. De encuentros y desencuentros de descubrir que la franqueza me hace libre y que la responsabilidad me da un marco en el que me siento cómoda y segura. 

Son los permisos para abrir puertas y ventanas, para ser visible y encontrar sorpresas. Son las ilusiones renovadas y las posibilidades infinitas que se cruzan delante de tu puerta cuando te descubres viva, más allá de tus fantasmas. Son los miedos superados que de hacen cosquillas en el estómago y aún así saltas. Son los equívocos sin reproches y con abrazos, con aceptación y comprensión. Es el parar la energía que no renueva y cambiar los aires para respirar vida, momento a momento. 

Son los límites, saber lo que si y lo que no. Lo que no que toleras un de vez en cuando y lo que no, nunca. Lo que si y que pides. Lo que si y que ofreces. Es el erradicar la culpa, reducirla a una leve sensación casi desconocida de lo poco que te saluda. Es el compartir aprendizajes y herramientas, poder y saber desde una actitud de generosidad y punto. 

Son las experiencias que vienen y van, es el aprender a soltar a no apegarme a no evitar y a vivir desde el ser, entendiendo a mi ego, sin pelearme con él. Es la vida, en su sentido real y verdadero que me regala, cada día, 17 horas de experiencias en vigilia y otras 7 de dormir, soñar y reparar...es la vida que decido vivir a la que me entrego cada mañana cuando abro los ojos. 

¡Feliz vida, feliz momento! 


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